Ferrari Roma Spider — Roma
Hay descapotables que simplemente retiran el techo. Y luego está el Ferrari Roma Spider, un gran turismo que convierte cada tramo de asfalto romano en una declaración de intenciones. La línea es inconfundible: flancos limpios, morro largo, proporciones que recuerdan al diseño italiano de los años sesenta pero resueltas con aerodinámica actual. Con la capota plegada, el habitáculo de dos plazas queda expuesto al cielo y al sonido del V8 turbo, una experiencia sensorial que ninguna ficha técnica puede transmitir del todo. El modelo 2024 disponible en nuestra flota se entrega listo para rodar desde puntos prácticos fuera de la ZTL del centro histórico —Fiumicino, Via Veneto o el distrito EUR, según convenga—, evitando las cámaras de zona restringida y el laberinto de callejuelas donde un coche de estas dimensiones no tiene sentido. El Roma Spider sí tiene sentido en la salida hacia Frascati por la SS218, con las colinas de los Castelli Romani abriendo panorámicas sobre el lago Albano, o camino de Tívoli por la A24, donde treinta kilómetros de autopista dan margen para sentir la entrega de potencia antes de aparcar junto a Villa d'Este. Para quienes valoran la discreción tanto como la presencia, el Roma Spider ofrece un equilibrio poco habitual en la gama Ferrari: es lo bastante contenido para llegar a una cena en Prati sin convertir la entrada en un espectáculo, y lo bastante expresivo para que el trayecto de vuelta al hotel justifique por sí solo el alquiler. La tarifa parte de 1.650 € por día, una cifra coherente con un vehículo de este calibre y con el nivel de preparación que implica cada entrega. Si el plan incluye una extensión hacia Nápoles o la costa amalfitana —un recorrido de más de 250 km con tramos exigentes como la SS163—, conviene plantear al menos una noche fuera de Roma y salir temprano para esquivar la congestión estival. El Roma Spider cubre esa distancia con comodidad de GT, aunque para grupos o familias con equipaje la elección lógica sería otro vehículo de la flota. Aquí hablamos de dos plazas, de conducción atenta y de un tipo de placer que se mide en curvas, no en litros de maletero.
Ferrari Roma Spider