Mercedes Benz CLE 300 Cabriolet AMG Premium 2025
- 2025
- Plazas: 5
Hay descapotables que piden carretera abierta y otros que funcionan igual de bien cruzando Roma a media tarde, con la capota bajada y la luz filtrándose entre los pinos de Villa Borghese. El Mercedes Benz CLE 300 Cabriolet AMG Premium 2025 pertenece a esa segunda categoría: un gran turismo abierto con presencia de sobra para una cena en Prati, pero con el refinamiento mecánico necesario para salir por la A24 hacia Tívoli sin echar nada en falta. Lo que distingue a esta generación CLE es cómo fusiona la línea coupé con la experiencia cabrio. La silueta es más larga y más baja que la del antiguo Clase C descapotable, y el acabado AMG Premium añade detalles aerodinámicos y un interior que no necesita justificación cuando apareces en el pórtico de un hotel en Via Veneto. Es un coche con el que se llega bien, sin la tensión de aparcar un deportivo de motor central en calles estrechas. Desde un punto de vista práctico, el CLE 300 ofrece cuatro plazas reales —no dos asientos traseros simbólicos— y un maletero que acepta equipaje de fin de semana. Si la idea es recogerlo en Fiumicino y conducir directamente hacia los Castelli Romani para un almuerzo largo en Frascati, el trayecto de apenas treinta kilómetros se convierte en la primera experiencia del viaje, no en un trámite logístico. También encaja para quienes planean una escapada más larga: la autostrada hacia Orvieto o los primeros tramos de Umbria se cubren con comodidad, y la capota rígida retráctil aísla bien del viento a velocidad de crucero. Una nota sobre la ZTL del centro histórico: las cámaras de zona de tráfico limitado en Trastevere y el Centro Storico están activas a determinadas horas, así que la entrega se coordina en puntos fuera de la restricción —aeropuerto, hotel con acceso permitido o zona de Prati— para evitar sanciones. Disponemos de una variante de este modelo, con tarifas desde 350 € al día. Es una opción que combina bien con planes que mezclan ciudad y ruta corta sin necesitar dos coches distintos: lo suficientemente discreto para el distrito EUR y lo suficientemente expresivo para que el recorrido por la SS218 hacia el lago Albano se sienta como algo más que un desplazamiento.